Ser aliado: 5 formas de apoyar a una persona con discapacidad

Ser inclusivo no significa tratar "diferente" a las personas con discapacidad, sino reconocer sus derechos, necesidades y autonomía como cualquier otra persona. Muchas veces queremos ayudar, pero no sabemos cómo hacerlo sin incomodar, ni asumir lo que la otra persona necesita.
Aquí te compartimos 5 formas simples y respetuosas de ser un verdadero aliado o aliada en la vida diaria:

1. Pregunta antes de ayudar
Nunca des por hecho que alguien necesita tu ayuda. Preguntar "¿Te puedo ayudar con algo?" es más respetuoso que actuar sin permiso. Muchas personas tienen ya su forma de hacer las cosas, y lo último que buscan es que alguien las sobreproteja.
2. Dirígete a la persona, no a quien la acompaña
Si una persona con discapacidad está con un acompañante, háblale directamente a ella. Esto aplica incluso si usa un intérprete o silla de ruedas. Invisibilizarla puede ser tan ofensivo como ignorarla.
3. Respeta su espacio y objetos de apoyo
Bastones, sillas de ruedas, muletas o perros guía son una extensión de su cuerpo. No los toques sin permiso. Apoyarte o mover sus objetos sin preguntar puede ser incómodo o incluso peligroso.
4. No minimices ni exageres su experiencia
5. Escucha, aprende y sé paciente
Cada persona es diferente. Algunas necesitan más tiempo para hablar, moverse o expresar ideas. No completes sus frases ni tomes decisiones por ellas. La inclusión también se practica con el tiempo que estás dispuesto a dar.
